El bozal en perros: cuándo, cómo y qué bozal usar

La gran mayoría de los perros tienen un carácter alegre, dócil y son muy amigables con las personas, llevándose bien con otros perros o animales.

No obstante, por diferentes circunstancias, algunos perros necesitan utilizar un bozal para evitar que puedan hacer daño o por normativa legal.

Muchos perros pueden tener comportamientos peligrosos o ser agresivos, incluso aquellos que siempre se han comportado de forma tranquila.

Esto se debe a diferentes motivos, así como alguna experiencia poco agradable que los llevan a reaccionar de una manera no correcta entre otros posibles factores que detonen su agresividad.

Sin embargo, la agresividad, no es el único motivo que empuje a usar un bozal en un perro, debido a que los bozales son muy buenas herramientas que sirven para educar a los perros, adiestrarlos y que su conducta sea de la mejor manera posible.

¿Qué es un bozal?

El bozal es un accesorio que se coloca en el hocico del perro para evitar que puedan morder.

Éste se coloca de manera que cubra todo el hocico, para evitar que abra su boca.

Este uso es su más habitual, pero también se puede utilizar, como mencionamos, para educar.

Hay perros que usan muy frecuentemente este tipo de accesorio durante largos o cortos paseos y otras situaciones.

Esto debido a que existe la posibilidad de que algo ocurra y es mejor prevenir cualquier posible situación de agresividad, siempre y cuando el perro necesite su uso por ser agresivo, o cuando se quiera educar.

El uso del bozal para educar a un perro

Muchos adoptantes o adiestradores de perros, utilizan para educarlos algunas herramientas o accesorios de gran utilidad, como por ejemplo, el bozal.

El bozal es ideal para adiestrar a los perros, puesto a que es una manera de guiarlos para que aprendan alguna conducta o entiendan cuando hacen algo incorrecto.

El bozal es un complemento para educarlos, sin embargo, no todos los bozales son para tal fin.

El bozal que más se usa para educar a un perro es el llamado comúnmente como bozal freno (Haltie). Este bozal es un poco diferente, debido a que permite que el perro abra su boca.

bozal de entrenamiento para perros
Ejemplo de un bozal de entrenamiento

El bozal funciona con la finalidad de lograr la atención del perro para que pueda comprender alguna conducta incorrecta o negativa.

Cuando el perro tiene el bozal y está siendo educado, bastará con tirar del bozal, al hacer eso, el bozal hará que el perro mire abajo, hacia el suelo, y de esa manera captar su atención.

El uso del bozal en perros de uso obligatorio

En España, las catalogadas como razas de perros potencialmente peligrosas están obligadas por ley a llevar bozal en cualquier espacio público.

Pero, no cualquier bozal. Para estos perros el bozal debe ser lo suficientemente robusto como para evitar mordidas o daños.

bozal en perros

El bozal se debe ir utilizando poco a poco

Al tener un perro que necesita un bozal, es importante ir paso a paso.

No importa la edad o raza del perro, siempre es importante que comprenda que usar un bozal no es perjudicial para él, pero al ser algo nuevo y que, además, esté alrededor de su hocico, podría ser muy intimidante para el perro.

Esto sin importar el objetivo por el cual se use el bozal.

Es muy importante que se vaya adaptando poco a poco, porque al principio no es fácil para ellos aunque sea lo mejor para él y para los demás.

Se debe tener muy en cuenta que el bozal no es un instrumento de castigo para el perro, simplemente es un recurso que le ayudará a superar algún traumatismo que tenga y evitar posibles agresiones futuras o para su educación.

Por eso es muy importante que su colocación sea gradual, para que el perro lo asocie con algo positivo.

Nota importante: El bozal no necesariamente es recomendado para evitar las agresiones del perro o educarlos, también para que no coman basura o algo que pueda hacerles daño.

La idea es que no tenga una infección grave que pueda afectar su salud.

Tipos de bozales recomendados para los perros

En la actualidad, existen diferentes tipos de bozales fabricados y adaptados conforme a la necesidad de las mascotas.

Hay muchas tiendas donde fácilmente se pueden encontrar diferentes tipos de bozales para los perros, de diferentes tamaños, colores y más.

También es importante tomar en cuenta la raza. Por ejemplo, hay perros que si no se le coloca el bozal correcto, pueden tener problemas en su respiración y eso sería muy peligroso para ellos.

Los bozales más recomendados son: los bozales de tela, de cesta y regulables.

Bozales de tela

Los bozales tela pueden ser fabricados de tela, cuero e incluso de nylon, el cual es de un tejido mucho más fuerte.

En general, son de un material muy resistente.

Este tipo de bozal tiene una forma parecida a un tubo y son muy adaptables dependiendo del tamaño del hocico del perro.

Normalmente son utilizados para educar al perro, porque no es aconsejable que lo tenga por mucho tiempo; para evitar que sufra alguna crisis o traumatismo.

Además, siempre debe estar bajo la supervisión de su adoptante, quien debe estar atento ante cualquier circunstancia.

Es importante añadir que, este tipo de bozal, impide por completo que el perro abra la boca.

Lo más recomendable es no colocárselos en tiempos de verano, puesto a que hay días muy calurosos, o cuando haya terminado de realizar algún ejercicio en concreto.

Esto debido a que el perro podría tener mucho calor e incomodidad.

Bozales tipo cesta

Por otro lado, existen los bozales denominados tipo cesta.

Este es uno de los más recomendados.

Estos bozales tipo cesta, son de metal, cuero o plástico.

Es importante resaltar que, aunque la boca del perro quedará completamente tapada, podrá realizar sus necesidades básicas como: beber agua o respirar.

A simple vista la forma de este bozal es muy aparatosa al cubrir por completo su boca, pero es mucho más seguro e impide la mordida del perro.

Este bozal es uno de los más recomendados para los perros de raza catalogados como potencialmente peligrosos o para aquellos que sin ser catalogados supongan un peligro para otras personas animales.

Bozales de tipo regulable

También existen los bozales de tipo regulable, pero estos son muy incómodos y no permiten mantener la boca del perro lo suficientemente cerrada.

Esto puede ser tener mucho riesgo porque el perro, al sentirse incómodo, buscará la forma de zafarse, ya sea con mordiscos o con sus propias patas hasta poder quitárselo.

Incluso, puede haber momentos en que el perro tenga ganas de vomitar y eso también es muy peligroso, debido a que si tiene el bozal,  puede causarle asfixia.

Bozales especiales

Por último, existen bozales especiales para el perro, dependiendo de su estructura física, la forma de su cabeza, por tener un hocico aplanado, entre otras características.

Normalmente este tipo de bozal es recomendado para perros braquicéfalos.

Las características físicas de los perros braquicéfalos hacen que requieran de un bozal especial que se adapte a su fisionomía y que encaje perfecto para su necesidad.

Para estos perros,  estos bozales son altamente recomendados.

Nota: Es importante que el adoptante se informe con el médico veterinario qué tipo de bozal es ideal para su perro antes de adquirir uno.

Consejos para que el perro se adapte al bozal 

Como todo accesorio, cuando se utiliza por primera vez, es muy incómodo al principio para el perro y no es fácil que se adapte durante los primeros días o semanas de uso.

Pero poco a poco se va a sentir más cómodo, seguro y relajado utilizándolo.

  • Al conocer muy bien la raza de del perro, ayudará a saber si posiblemente, más adelante, va a necesitar de un bozal. Lo más indicado en estos casos es que desde pequeño se vaya acostumbrando, aunque de momento no lo necesite.
  • En el momento de ponerle el bozal, si el perro se siente asustado y manifiesta un comportamiento agresivo, es mejor alejarse por completo de él y buscar ayuda profesional. Pero si no existe ninguno de estos antecedentes, el adoptante debe ayudarlo a que pueda comprender que el bozal no le causará ningún daño.
  • El adoptante no debe de enseñarle a utilizar el bozal al perro justo antes de salir de la casa. Lo más recomendable en estos casos, es mejor practicar con el perro en el hogar, en un ambiente donde se siente seguro, tranquilo y rodeado de su entorno familiar. Sin salir. Lo principal es que se familiarice con el bozal.
  • Se recomienda premiar al perro cuando se deje poner el bozal, puede ser con alguna comida especialmente para perros. Esto deberá hacerse siempre que se le coloque y quite el bozal, para que se vaya acostumbrando. Una vez practicada esta estrategia por varios días y/o semanas, el perro entenderá que el bozal no es algo malo, y sabrá que cada vez que se realice esa rutina tendrá una recompensa. Así será mucho más fácil ponerle el bozal cuando verdaderamente sea necesario usarlo.

Nota: Algunos perros se asustan y pueden ponerse agresivos durante una consulta médica con el veterinario; y por ese motivo necesitan un bozal.

Al final, lo que se quiere lograr es que la visita al médico no sea una experiencia desagradable, sino todo lo contrario.

A veces, en el mismo consultorio médico le colocan un bozal al perro para revisarlo de la mejor manera.

Por lo tanto, si ya está acostumbrado a usarlo, no será para nada un problema.

¿Qué perros deben usar bozal?

Todos los perros pueden usar bozal en caso de ser necesario, pero hay algunas características físicas de los perros que ayudarán a determinar si necesitan o no un bozal.

Por ejemplo, en algunos transportes públicos obligan al uso de bozal aunque el perro no sea nada agresivo.

Además de lo que obliga la ley, algunas de las características físicas que se  deben tomar en cuenta en los perros a la hora de hacer uso del bozal son:

  • En perros que tengan musculatura y sean de aspecto fuerte o robusto.
  • Estructura atlética, que sean vigoroso, ágiles, con mucha potencia y resistencia.
  • En perros que tengan su cabeza robusta.
  • Mandíbulas muy grandes y su boca ancha y profunda.
  • Que su cuello sea ancho, con aspecto musculoso y corto.
  • Que posea un cráneo muy ancho y que sus mejillas sean de contextura musculosa.
  • Que tenga un peso superior a 20 kilogramos.
  • Con un pecho grande, ancho y el lomo totalmente musculoso y corto.

Todas estas características pueden ser muy peligrosas en los perros, y lo mejor es prevenir cualquier posible ataque. Es lo más sano para el adoptante y para el perro.

Importante: Si un perro tiene alguna o varias de las características antes mencionadas, es necesario que utilice un bozal.

No obstante, si hay dudas al respecto, siempre es importante consultar al médico veterinario.

Cuándo no usar el bozal en nuestras mascotas

Muchas veces, por no tener la información necesaria de cómo hacer el uso correcto de bozal en el perro, incluyendo su tiempo máximo de duración, de colocación o del tipo que necesita específicamente ponemos en riesgo la vida de nuestras mascotas.

Esto sobre todo si el perro está sufriendo algún ataque de ansiedad.

Por todo lo anterior, lo recomendable es no colocarle el bozal en ese momento, sino dejarlo tranquilo hasta que se calme.

Mucho menos si se encuentra en una situación de tensión, o de inseguridad.

Una vez que el perro está estable, es ahí donde se puede intentar poner el bozal.

El adoptante debe saber que el bozal no es un accesorio que se debe de llevar mucho tiempo puesto en el hocico del perro.

Es importante tener la mayor precaución posible y estar atento de todos los movimientos que el perro realice.

Por supuesto, para saber el tiempo recomendable, se debe consultar con el veterinario.

No se debe utilizar el bozal para tratar de resolver algún problema en concreto.

Y menos si aún el perro no está adaptado a su uso.

Esto solo podría provocar una reacción muy peligrosa en el perro y causar que su trauma salga fuera de control y empeore su conducta.

Además, el perro puede hacerse mucho daño al intentar zafarse el bozal y puede terminar de realizar otros comportamientos peores de los que ya estaba presentando.

Conclusión 

Es importante recordar que al ir paso a paso, el perro se va a acostumbrar a su uso, no sufrirá de estrés, ni se sentirá incómodo.

Al hacerlo así, el perro sentirá seguridad y se podrá conseguir el objetivo.

Esto sin importar si el bozal es para evitar algún posible ataque o para su educación.

En ambos casos lo mejor es ir despacio para  que el perro sienta confianza.

Sandra Ferrer. Creadora del Programa de Educación Canino “Cómo Educar a un Cachorro”

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